Darío Rodriguez

"La adversidad forma parte de la vida e, inevitablemente, nos tropezaremos con ella de vez en cuando. Cuando eso sucede, lo más importante no es la experiencia que vivimos, sino cómo la vivimos y lo que hacemos con ella.".

Me llamo Darío y tengo 19 años. Siempre he sido una persona que practicaba mucho deporte, pero a los 17 años, algo empieza a ir mal: mareos en partidos de fútbol, dolores de cabeza muy fuertes todas las mañanas, mi rendimiento académico empieza a bajar... ¿Qué me ocurría?.

Seis meses con síntomas, llendo a médicos, haciendo análisis y radiografías... Y no se veía nada. Hasta que en junio el otorrino decide hacerme un escáner en el Hospital de Cangas del Narcea.
Aquí empieza todo. Acaban el escáner y me dicen que tengo una lesión cerebral. Me llevan a urgencias y allí me dan la noticia. "Darío, tienes una masa en el cerebro. Puede que sea un tumor cerebral. Te va a llevar una ambulancia al HUCA". Sin duda, el peor momento mi vida. No podía parar de temblar en aquella camilla.

Cuando llego a Oviedo me confirman lo esperado. Germinoma en la glándula pineal. 28 días ingresado donde me someten a dos operaciones, la primera una biopsia de dos horas y la segunda de ocho horas en la glándula. Ambas operaciones son un éxito, y junto a la quimio y la radio es todo completamente eliminado. Todas las pruebas salen siempre correctas lo que hace que todo vaya mucho más rápido y con la operación el tumor se había reducido un 80%.
Cuando me dicen que debo de poner quimio se me vienen a la cabeza muchas cosas: el pelo, los vómitos... Creía que iba a ser un infierno, pero en realidad no fue para tanto. Tuve la suerte de poder hacer esa fase de la recuperación en pediatría, donde conocí a muy buena gente. Con la primera sesión casi estaba totalmente eliminado, lo que me dio fuerza para seguir con las restantes y la radio.

Seguro que a muchas personas toda esta historia le dará igual, pero estoy seguro que a otras les podrá ayudar.

La clave ante una situación de este tipo es tener una buena actitud ante los problemas, siempre con una sonrisa y pensando que todo saldrá bien. Pero en mi caso habría sido imposible sin toda esa gente que estuvo continuamente apoyándome y a mi lado.  Padres, hermano, abuelo, primos, amigos, tíos y muchísima otra gente. Sin duda esto me ha servido para conocerles a todos un poco mejor y para darme cuenta de las grandisima personas que realmente me rodean.
No puedo olvidar a todos esos médicos, oncológos, enfermeras,... ayudando en todo momento tanto profesional como personalmente.


Un hecho como éste te cambia radicalmente la vida, tu forma de pensar y ver las cosas. Empiezas a dar valor a las cosas que realmente lo tienen, como así refleja el gran video realizado por esta asociación por el cuál la he podido descubrir.
Por último, dar mucho ánimo a todas esas personas que están luchando contra un cáncer. Sed fuertes, sed positivos. Siempre hay un motivo por el que sonreír!.


Salu2! 

Dario